Música

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15 de noviembre de 2012 • 11:24 PM

Fusión de raíces en la alfombra verde de los Grammy Latino

 

La alfombra verde de la decimotercera edición de los premios Grammy Latino fue testigo de una exuberante fusión de raíces y una mezcla de emoción y nervios a pesar de que entre los protagonistas se encontraban nombres tan experimentados como Juanes, Alejandro Sanz, Tommy Torres o Nelly Furtado.

"Nos juntamos gente de todos lados de Latinoamérica, de España... hay todo tipo de música y géneros. Lo que importa es la música en vivo. Es lo que más valoro. La Academia Latina ha luchado por ello, para darle dignidad a las actuaciones en directo", dijo el colombiano Juanes a Efe.

"Siempre hay nervios, pero me siento agradecido a Dios, a la vida y a la Academia, porque me han dado mucho más que lo que jamás imaginé. Estar nominado es maravilloso y tanto si gano como si no, es igual. Tocar en vivo y ser parte de todo esto es una fiesta para mí", explicó el colombiano, que en la ceremonia interpretó un tema junto a su ídolo, el guitarrista Carlos Santana.

Por su parte Alejandro Sanz, que cantó "No me compares" durante la primera parte de la gala, explicó a Efe que lo mejor de los Grammy Latino es "echar un rato" con compañeros y amigos con quienes apenas coincide durante el año, mientras que lo peor era recorrer las decenas de metros de la alfombra verde.

"Este tramo es lo peor", indicó entre risas el español.

Torres es otro artista al que sus tablas no le impiden olvidarse de los nervios.

"Si llegara a ganar, ¿qué voy a decir? Eso sí me pone nervioso. Los Grammy siempre son emocionantes", manifestó.

Una de las más bellas sobre la alfombra fue la canadiense Nelly Furtado, que tuvo un papel destacado en la víspera de la gala con su intervención durante el homenaje al brasileño Caetano Veloso.

"Fue como un sueño. Es una leyenda. Mi artista favorito. Posee un rincón muy especial en mi corazón", afirmó la cantante de "I'm Like a Bird", quien sostuvo que la actuación que más ganas tenía de ver era la del español David Bisbal. "Va a ser muy viva", afirmó.

Además la colombiana Maía puso la nota exótica procedente desde Colombia. La artista, candidata al mejor álbum tropical contemporáneo con "Instinto", declaró que en su primera nominación a los Grammy Latino sentía "mariposas en el estómago". "Es como estar enamorado y que te dé igual si le corresponden a uno o no", comentó emocionada.

Color y energía española aportaron rostros como Diana Navarro, Antonio Orozco, Pablo Alborán, Sergio Dalma y el trío formado por Alexis Morante, Sergio Abuja y Tamara Arias.

"Vivo mi segunda nominación con muchísima más emoción que la primera, en 2005, con mi disco debut. Aquello se debía a la euforia de tantos años de trabajo. Ahora es un reconocimiento a mi disco de flamenco. Un regalo tremendo", afirmó Navarro.

Orozco, en su primera candidatura -mejor canción del año-, no se podía creer compartir categoría con artistas con los que "siempre" ha "vibrado", como Joaquín Sabina, Juan Luis Guerra o los mismos Juanes y Alejandro Sanz.

"Me parece una cosa alucinante. Estar aquí es muy grande, especialmente tras llevar solo año y medio trabajando en Latinoamérica", admitió.

Alborán señaló que se estaba "dejando llevar" para así disfrutar más que el año pasado, en tanto que Dalma, en su primera presencia en los Grammy Latino en más de 20 años de carrera, recalcó que estaba disfrutando siendo parte "de la fiesta de la música" a pesar de que siempre se ha visto "reñido" con la entrega de galardones.

Por último Alexis Morante, Sergio Abuja y Tamara Arias, los rostros detrás de "Licenciado Cantinas, The Movie", trabajo de Bunbury candidato al gramófono dorado como el mejor vídeo musical de larga duración, prometieron disfrutar de Las Vegas esta noche independientemente de si se hacen con la estatuilla o no.

"La voy a liar si ganamos", indicó Abuja. "Y si no, también", recalcó.

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